Hay en América varias Segovias que son trasunto de la nuestra, pero en la original castellana yo he advertido dos distintas también: Una es la oficial e histórica y otra es la comercial. La primera ocupa el centro antiguo, la segunda se escurre por la calle Zorrilla y más allá. Pero ambas se complementan como esos polos opuestos de los que surge la luz, que es a la vez la vida.
Amo y paseo la de siempre por su monumentalidad volcada al exterior turístico, y amo y recorro la nueva por su menestralidad de barrio atareado en el que cada cual está a lo suyo, sin importarle que le vean o no, pero sí que le visiten y le compren en sus tiendas.
No hay que desatender ninguna. Las dos arrancan próximas al acueducto y son una sucesión del río humano que las puebla, tiempo a tiempo. En mi última visita me empapé de su magia. En una recordé el glorioso pasado; en otra reviví el presente. Y es que, como el autor del Tenorio, “yo no soy más que un poeta/ sin otro bien que mi lira,/ un alma al amor sujeta/ y un corazón que suspira”. Vayan y vean.
http://alhilodelavida.blogspot.com/





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.162