Lunes, 06 de Abril de 2026
Noticias de Segovia hoy
LocalIntervención del Presidente en la apertura del Curso Académico 2011-2012 de las Universidades de Castilla y León

Intervención del Presidente en la apertura del Curso Académico 2011-2012 de las Universidades de Castilla y León

Zoquejo | 85 Martes, 27 de Septiembre de 2011 Tiempo de lectura:

[Img #11537]

"Señores Rectores de las Universidades de Castilla y León. Profesores, alumnos, personal y miembros de la Comunidad Universitaria. Autoridades. Señoras y Señores.
Quiero expresar, en primer lugar, mi gratitud a la Universidad de León, y en particular a su Rector Magnífico, el profesor Hermida Alonso, por la hospitalidad con la que hoy recibe este acto de apertura del Curso 2011-2012 en las Universidades de Castilla y León.
 
Mi felicitación al profesor Penas Merino, Rector que fue de esta Universidad de León, por la brillantez y amenidad de la lección inaugural que ha impartido.
 
Felicito también a los Premios Extraordinarios de Licenciatura, Fin de carrera y Máster, del curso 2009-2010, que han recibido su distinción en este acto. El trabajo y la dedicación que han puesto en el estudio,  y el éxito académico que han alcanzado, nos llenan a todos de orgullo, y son sin duda el mejor ejemplo para los nuevos estudiantes al comienzo del curso.
 
Queridas amigas y amigos: las Universidades de Castilla y León conforman un potente sistema, en el que trabajan más de 11.000 personas, entre docentes, investigadores, personal de administración y de servicios. Un sistema al servicio de la formación y de las oportunidades de más de 86.000 alumnos, lo que supone cerca de 4 de cada 10 jóvenes de 18 a 25 años de nuestra Comunidad, y con una importante capacidad de atraer población de otros territorios. Un sistema, por muchos motivos, crucial para nuestras perspectivas de progreso.
 
Porque esto es así, y porque el escenario, a nadie se le escapa, es de gran dificultad e incertidumbre en el terreno económico, quiero comenzar mi intervención afirmando que aprovechar todas las potencialidades de nuestro sistema universitario es uno de los máximos retos a los que tenemos la obligación de responder. Es uno de esos proyectos que deben ser "de Comunidad", de toda la sociedad.
 
Las Universidades son esenciales en el cambio de modelo social y económico del que todos hablamos como alternativa a la crisis actual. Un cambio que, como se ha demostrado, ya no es opcional. Si queremos seguir progresando, si queremos mantener nuestra forma de vida, es ineludible transitar el camino hacia un nuevo modelo de crecimiento más inteligente, más sostenible y también más humano y con mayor cohesión social y territorial. Estos son los objetivos de la Estrategia Europea 2020. Y con ella coincide plenamente el Acuerdo Marco de Competitividad e Innovación del que nos hemos dotado en nuestra Comunidad de la mano de los agentes sociales.
 
Por todo ello, la Universidad constituye una prioridad para la Comunidad de Castilla y León.
 
En los últimos años, hemos hecho un esfuerzo de Financiación muy importante. Los recursos destinados al sistema público universitario han crecido casi un 16% desde 2007, cuando iniciamos el modelo del contrato-programa, que ya ha alcanzado en el presente ejercicio más de 350 millones de euros. Un crecimiento que ha sido del 23% en términos de presupuesto por alumno. Y ese mismo 23% es también la proporción en la que hemos reducido el endeudamiento de nuestras Universidades, que hoy es uno de los bajos de todas las Comunidades.
 
Con estos antecedentes, y en un momento de limitación de recursos tan duro como el actual, entiendo que han de ponerse en valor dos compromisos de la Junta que tendrán plasmación en el Proyecto de Presupuestos de Castilla y León para el año 2012:
 
- En primer lugar, el compromiso de financiar en 2012, por tercer año consecutivo, el conjunto de los gastos de personal de nuestras Universidades, lo que lograremos gracias al mantenimiento del esfuerzo presupuestario, y también de los estrictos controles puestos en marcha por las propias Universidades.
 
- Y en segundo lugar, el compromiso de cumplir todas las obligaciones de financiación que se derivan de los Convenios de Saneamiento de la Deuda con las  Universidades públicas que así lo han requerido.
 
Hoy quiero agradecer, expresamente, la implicación de los equipos de gobierno de nuestras Universidades en el control financiero y presupuestario, en la contención de los gastos de funcionamiento y en la búsqueda de una mayor eficiencia. Habría sido mucho más cómodo, a corto plazo al menos, negar los problemas, negar la realidad, echar el balón adelante. Y no se ha hecho así.
 
Gracias por ese esfuerzo. Y debo añadir: mantenedlo, puesto que ahora es más necesario que nunca. Cuando los recursos son más escasos, los criterios de austeridad y eficiencia se convierten en los máximos garantes de la calidad y el progreso de nuestros grandes servicios públicos fundamentales, y también de nuestro sistema universitario.
 
Pieza clave para aumentar esa eficiencia es el Plan de Integración de la Información de nuestras Universidades Públicas, cuya desarrollo prevemos concluya en el verano que viene. Este Plan contribuirá a la puesta en marcha del modelo de contabilidad analítica impulsado por el Ministerio de Educación, y nos permitirá también avanzar hacia un futuro modelo de financiación universitaria que por fin incluya, además del tramo básico, un tramo competitivo, cuyos fondos se distribuirán en función del grado de cumplimiento de objetivos concretos.
 
La Universidad no puede ser una torre de marfil desde la que practicar un abstracto juego de los abalorios, como en la «Castalia» que describió Hermann Hesse. La Universidad debe estar implicada en los problemas de la sociedad: en las necesidades reales de los alumnos; en las fronteras actuales de la investigación; en la llegada efectiva del nuevo conocimiento a las empresas. En esas tres funciones básicas: la transmisión del conocimiento mediante la docencia, la creación de nuevo conocimiento a través de la investigación, y la transferencia de éste a las empresas y a la sociedad en general, debe alentar ese mismo espíritu de realismo, de compromiso, de concreción, de imbricación entre la Universidad y su entorno.
 
Así, en el ámbito de la Docencia, abrimos hoy el segundo curso de implantación en nuestras aulas del Espacio Europeo de Educación Superior. Nos enfrentamos a la dificultad de gestionar la impartición simultánea de las viejas titulaciones y de los nuevos grados y másteres, en un proceso de transición a Bolonia que, al finalizar este curso, habrá alcanzado ya su ecuador.
 
Quiero expresar hoy nuestro reconocimiento a toda la Comunidad Universitaria por el empeño que están demostrando en este complejo proceso. Al mismo tiempo que pido que persevere en ese esfuerzo, para lograr que esta sea una reforma real, una reforma profunda, que en ningún caso desemboque en el conservados e ineficiente principio de que es necesario de que algo cambie, para que todo siga igual.
 
No podemos perder la perspectiva de que el fin último de este complejo proceso es corregir problemas estructurales, y ciertamente graves, de la docencia universitaria en España. Las altas tasas de abandono. Los años extra, sobre los programados, que emplean los alumnos para obtener las titulaciones. La deficiente adaptación de estas, en algunos casos, a las necesidades de nuestro sistema productivo.
 
No podemos permitirnos olvidar lo que todos esos defectos suponen en términos de pérdida de rentabilidad social y económica de nuestra Universidad, en un momento en que nuestro país necesita lo mejor de todas sus instituciones, de todos y cada uno de nosotros.
 
A este respecto, quiero destacar que, de forma inmediata, y en el ámbito de la Comisión Académica del Consejo de Universidades de Castilla y León, vamos a iniciar el proceso que conducirá a la definición -con la mirada puesta en el año 2020- de un nuevo Mapa de Titulaciones que deberá cumplir ese criterio de adaptación a las necesidades reales de la sociedad. Un proceso que debemos afrontar desde la perspectiva común del sistema, y no tanto desde las aspiraciones de cada una de las Universidades que lo conforman.
 
No se trata de que cada cual pueda añadir nuevos títulos de su apetencia a su catálogo, sino de ajustar la oferta de enseñanzas a las necesidades de cualificación de los sectores productivos, aplicando con inteligencia los recursos limitados de que disponemos. Pues es un hecho que algunas titulaciones cuentan con muy escasos alumnos, mientras que, en otras, los departamentos no alcanzan el número crítico de profesores necesario para ser eficientes.
 
El camino, por tanto, ha de ser la colaboración y el esfuerzo conjunto. Un camino cuyas enormes posibilidades nos está demostrando la candidatura conjunta presentada por las Universidades de León, Burgos y Valladolid a la convocatoria 2011 del programa Campus de Excelencia Internacional, con su propuesta de Campus Triangular E3 (Evolución humana, Envejecimiento y Ecomovilidad) bajo el lema "Los horizontes del hombre". Todo un ejemplo de cómo aprovechar las fortalezas de cada Universidad y las sinergias que la unión proporciona. Desde la Junta de Castilla y León confiamos en que esta feliz iniciativa sea coronada por el éxito, y esperamos que se sume al sello de excelencia ya obtenido por la Universidad de Salamanca para su proyecto Studii Salamantini.
 
La segunda misión de la Universidad es la Investigación.
 
Durante más de veinte años, hemos mantenido en Castilla y León, a este respecto, un esfuerzo de planificación, que hoy se plasma en la Estrategia de Investigación Científica, Desarrollo Tecnológico e Innovación, actualizada para el período 2011-2013.
 
Hemos hecho también un esfuerzo financiero importante, que nos ha permitido, entre otras cosas, impulsar un desarrollo sin precedentes de nuestras infraestructuras científicas y tecnológicas. Un buen número de Centros, laboratorios y departamentos de esta propia Universidad de León son el activo testimonio de ello. También hemos puesto en marcha grandes infraestructuras, como el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana en Burgos, la Fundación Centro de Supercomputación en León, y el Centro de Láseres Pulsados Ultracortos Ultraintensos, que se desarrolla en Salamanca.
 
Al mismo tiempo, otras infraestructuras como el Parque Tecnológico de León están demostrando su importancia para la creación de cientos de oportunidades de empleo para los titulados universitarios de su entorno. Así sucede también en el Parque de Boecillo, como sucederá en su día en el Parque Tecnológico de Burgos. Y así está sucediendo en los propios Parques Científicos de las Universidades, como estamos viendo estos días, por ejemplo, en la incubadora de empresas puesta en marcha en el de la Universidad de Salamanca.
 
La situación económica hace imposible, al menos a corto plazo, mantener el ritmo de inversiones de ejercicios pasados. Y en este contexto, será necesario concentrar ahora el esfuerzo inversor de los recursos de la Junta en la ejecución del Programa de Infraestructuras de Investigación y Desarrollo Tecnológico 2010-2012, para aprovechar al máximo la financiación procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de que se beneficia este programa. Un programa que, por ello, experimentará en 2012 un significativo crecimiento, que nos va a permitir seguir mejorando las infraestructuras universitarias dedicadas a la investigación.
 
Junto a esa concentración de esfuerzos en el programa de inversiones cofinanciadas por FEDER, las circunstancias nos exigen también priorizar la eficiencia. Así, será provechoso avanzar hacia fórmulas de uso compartido de las infraestructuras y equipamientos científicos financiados con fondos de la Junta, siguiendo en esto un modelo similar al del consorcio BUCLE.
 
Además, y en el marco de los presupuestos de Castilla y León dedicados a Ciencia y Tecnología, seguiremos financiando las ayudas a la contratación de personal investigador en formación; los congresos y reuniones científicas; la contratación de los investigadores del Programa Ramón y Cajal, en la parte que nos corresponde; la actividad de nuestros centros de investigación punteros (como el de la Evolución Humana o el de Láseres Pulsados), y las ayudas a la Fundación Instituto para la Investigación del Cáncer y al Hospital Clínico Veterinario de Castilla y León. Y promoveremos la participación en convocatorias de I+D de ámbito nacional e internacional, que puedan suponer fondos adicionales para nuestras investigaciones.
 
La tercera misión de la Universidad es la Transferencia del conocimiento: transformar el potencial de nuestro sistema universitario en innovación productiva. Procurar que los trabajos de licenciatura, de postgrado y los proyectos de fin de carrera estén cada vez más vinculados a la I+D+i empresarial. Avanzar, en definitiva, hacia ese modelo de crecimiento más inteligente, sostenible y cohesionado del que antes hablábamos. Un objetivo que estamos impulsando a través de la Estrategia Universidad-Empresa de Castilla y León, que pusimos en marcha en 2008.
 
Transcurridos los tres primeros años desde su aprobación, y pese al adverso escenario económico, cabe hoy afirmar que sus resultados están siendo positivos:
 
- La creación de empresas de base tecnológica desde las Universidades se ha triplicado en relación con la media de los años anteriores.
 
- Los contratos por tareas de I+D de departamentos universitarios con empresas han generado ingresos por valor de 58 millones de euros, duplicando la media de los años previos.
 
- Se han formalizado más de 150 solicitudes de patentes y registros de propiedad intelectual por parte de las Universidades, más del doble que en los años precedentes.
 
- Y lo que es más importante: se han duplicado los contratos para la comercialización de dichas patentes y registros por el sector empresarial de Castilla y León.
 
Es cierto, pues, lo que señalan diversos estudios internacionales: la transferencia de conocimientos universitarios no solo es fundamental para la creación de economías basadas en el conocimiento. Es, también, una fuente de recursos adicionales, de actividad y de mayor prestigio para las propias Universidades.
 
Por ello, vamos a seguir apostando por la Estrategia Universidad-Empresa:
 
- Continuaremos apoyando la consolidación de las estructuras de transferencia de conocimiento, como son las Oficinas de Transferencia de las Universidades y los Parques Científicos, y conectándolas con los demás agentes del sistema por medio de una "Red Vinculada de Ciencia y Tecnología".
 
- Promoveremos la activa participación de nuestras Universidades en las Agrupaciones Empresariales Innovadoras.
 
- Y dinamizaremos los proyectos de las Universidades para la creación de empresas basadas en el conocimiento, integrando dichas actuaciones en un Sistema Integral de Apoyo al Emprendedor que genere un entorno cada vez más atractivo para el emprendedor universitario.
 
Todo ello lo seguiremos haciendo a través del Proyecto de transferencia de conocimiento Universidad-Empresa (T-CUE), en el que participan las Universidades y la Fundación Universidades de Castilla y León. Un proyecto cuya financiación ya incorpora una parte variable en función del cumplimiento de objetivos, anticipando así la filosofía del futuro modelo de financiación de las Universidades públicas.
 
Amigas y amigos: concluyo. Como vemos, en todos los ámbitos (docencia, investigación, transferencia) son grandes los retos que se nos plantean. Hacen falta muchas adaptaciones, muchos esfuerzos puntuales, y seguramente, también, un cambio en el diseño institucional, en el propio modelo de Gobernanza de las Universidades públicas.
 
La Junta de Castilla y León participa activamente en los trabajos impulsados, en el marco de la Estrategia Universidad 2015, para la modernización de la Universidad española. Espero que, más pronto que tarde, podamos ver el fruto de esos trabajos en forma de un nuevo marco regulatorio que consolide a la Universidad española, y en especial a la de Castilla y León, como esa poderosa herramienta que tanto necesitamos para construir una sociedad más próspera y también más justa.
 
Porque son muchos los retos, pero estoy seguro de que sabremos afrontarlos.
 
Es un honor declarar inaugurado el Curso Académico 2011-2012 en las Universidades de Castilla y León".   

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.190

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.