
La base de cualquier sociedad civilizada es la protección de los seres inocentes e indefensos. La justicia social es inexistente cuando seres vivos que no pueden defenderse son maltratados, abusados y torturados impunemente. Además de niños, ancianos y cualquier adulto en situación de indefensión, los animales son seres vivos inocentes que deben ser protegidos por la sociedad. En el momento actual, los animales son los seres vivos más vulnerables a nuestro alrededor. Para que exista justicia social, todos y cada uno de los seres indefensos deben estar protegidos.
Los animales son seres vivos sintientes que merecen dignidad, protección y respeto. Tienen derecho a vivir sin ser humillados y torturados por los seres humanos. Los animales no solamente sufren físicamente hambre, frio, calor, dolor, traumatismos y enfermedades de todo tipo que nadie ayuda a aliviar, también sufren miedo, soledad, aislamiento y pena. Viven aterrorizados en un mundo agresivo en el que no pueden defenderse. En el mundo humano, el resto de los animales sufren una vida de miseria continuada y una muerte solitaria, triste y dolorosa.
Los animales son seres profundamente inteligentes en su mundo, capaces de comunicación, solidaridad y compasión. En general, el comportamiento animal es más noble, generoso, inteligente y valiente que el comportamiento humano. Los animales no han cometido ningún crimen, no han hecho daño a nadie, y se encuentran indefensos en el mundo humano. La protección animal es un signo de elevado nivel cultural y educacional. El bienestar animal denota civilización y progreso moral de la sociedad. El maltrato animal denota crueldad, cobardía, incultura, ignorancia, atraso y falta de valores morales en la sociedad y en sus políticos. Algunos pueden pensar que el maltrato animal es un problema secundario sin importancia. No pueden estar más equivocados. La protección de los inocentes e indefensos es la base de la sociedad, porque es la esencia de la justicia social.
La protección animal no tiene nada que ver con ideas políticas, tipo de creencias religiosas, o grupo étnico. La defensa de los animales está relacionada con inteligencia, nivel de educación, nivel cultural, justicia, evolución, humanidad, valentía y civilización. La protección animal es una obligación moral de todos y cada uno nosotros. El incumplimiento de dicha obligación convierte a los seres humanos en seres indignos y despreciables, independientemente de su bagaje político, étnico o religioso. No se puede vivir dignamente en comunidades donde el indefenso es masacrado. Nivel de tolerancia cero, porque la crueldad animal denigra el alma humana y anula la justicia social.
La crueldad y profundidad del maltrato animal en España es inimaginable. Los casos continuos de maltrato animal reflejan una población cruel, cobarde, atrasada, ignorante y poco civilizada y una clase política vergonzosa. La situación de los animales en España es desesperada y requiere una actuación drástica y urgente por parte de la población y sobre todo por parte de las instituciones gubernamentales. En España ocurren cada segundo casos espeluznantes y barbáricos de maltrato animal que definen muy claramente a la clase política de este país. En Sevilla, hace unos días, una gata indefensa que malvivía en la calle, fue brutal y salvajemente apedreada hasta la muerte por unos cobardes desalmados. A título póstumo, su nombre era Soledad. Cuando fue avisada, la policía respondió que “hay que tirarla al contenedor de orgánicos”. Nadie acudió en defensa de un pobre ser desprotegido que nunca hizo daño a nadie y que estaba siendo torturado por unos criminales. Un inocente más asesinado con impunidad por delincuentes que van a continuar haciendo daño y destruyendo nuestras vidas. Soledad es un símbolo que representa los valores morales de la sociedad española y la vergüenza de su clase política. Este no es un caso aislado. Esta es la vida diaria para los animales que han tenido la desgracia de nacer en este país. Un gato quemado vivo con un soplete en Pontevedra, un gato torturado hasta morir en Castellón (al que le arrancaron los ojos antes de morir), gatos destripados en Favara, Valencia, gatos ahorcados en Aldeire (Granada), Valencia, múltiples gatos torturados en Toledo, gata acribillada a perdigonazos en la cara y todo el cuerpo que ha quedado ciega y con severas séquelas de por vida, cachorros de perro asesinados a palos en Extremadura, perrita robada y torturada hasta morir en Barcelona, perro indefenso que no hacia ningún daño atropellado a propósito por la policía nacional en Cádiz … Los delincuentes que han perpetrado estos horribles crímenes no han recibido el castigo que merecen y, como consecuencia, los inocentes no están protegidos, porque los criminales están libres. La pasividad de la clase política ante estos hechos es vergonzosa, decepcionante y deprimente.
No se puede estar orgulloso de un país en el que una gata indefensa como Soledad muere apedreada por salvajes sin educación ni conciencia mientras la policía no solo no hace nada para evitarlo, sino que demuestra su calidad moral al decir que “habrá que tirarla al contenedor de orgánicos”. La callosidad, ignorancia, e indiferencia de la policía española es simplemente repugnante.
No se puede estar orgulloso de un país donde se permiten peleas de animales a las que acuden psicópatas y sádicos sin conciencia. ¿Como es posible que estos eventos crueles, vergonzosos y nauseabundos se permitan? ¿Como es posible que estos horribles crímenes continúan sucediendo día tras día?
No se puede estar orgulloso de un país en el que miles de animales abandonados sufren una vida de miseria y enfermedades, continuamente hambrientos, sedientos, desnutridos, enfermos, pasando frio hasta morir de hipotermia o calor insufrible hasta la muerte. Los animales en la calle viven en perpetuo miedo de los peligros que les rodean y en continuo terror de ser maltratados por así llamados “humanos”, y mueren solos, heridos y enfermos. No existe ningún tipo de soporte social, porque las “perreras” y “gateras” oficiales son verdaderos infiernos, todavía peores que la calle, si eso es posible.
Las condiciones de vida de los perros de caza son aún más horripilantes. Y cuando “ya no sirven”, son abandonados o brutalmente asesinados (la tristemente conocida “tortura del piano” es una realidad que supera a la ficción y refleja claramente la catadura moral de los “dueños” de estos pobres animales).
Los criaderos de perros y gatos son campos de concentración, exterminio, y muerte destinados a ganar dinero teñido con la sangre de los inocentes.
La propia policía ni siquiera cuida a los animales que ayudan en su trabajo. Los pobres perros antidroga malviven en soledad en caniles deprimentes y sucios que carecen de un mínimo confort, sin derecho a su vida natural.
Los caballos y los preciosos burros (hay que recordar a Platero) soportan continuo maltrato, abuso y explotación de todo tipo en España.
No se puede estar orgulloso de un país en el que toros inocentes e indefensos que nunca han cometido ningún crimen son brutal y cobardemente torturados sin piedad hasta morir. La tortura de un ser vivo indefenso es propia de una sociedad cobarde, cruel, atrasada, inculta e ignorante. ¿Como es siquiera posible que alguien intente defender que la identidad de España es brutalidad, cobardía, crueldad, ignorancia, incultura y atraso? La identidad de España debería ser Francisco González-Ledesma, Juan Ramon Jiménez, Pérez Reverte, Miguel de Cervantes, Unamuno, Pio Baroja, Velázquez, Murillo, Picasso, Joaquín Rodrigo, Ramon y Cajal, Severo Ochoa, … no “espectáculos” denigrantes y repulsivos a los que acude una horda de descerebrados, psicópatas y sádicos sedientos de sangre, que disfrutan con el atroz sufrimiento de seres vivos inocentes que no pueden defenderse.
Estos son solamente unos pocos ejemplos de maltrato animal en España, la mínima parte visible de un gigantesco “iceberg”.
Todavía peor si cabe es malgastar dinero público en torturar inocentes. El dinero público es nuestro dinero y debe ser invertido en bienestar social, no en crueldad, injusticia y tortura.
Malgastar dinero público en tortura animal es una aberración y un robo institucional que debe ser severamente castigado. Subvencionar la tortura de los inocentes es un crimen repugnante.
La protección animal es una obligación de todos y cada uno de los partidos políticos, porque los responsables políticos son las personas designadas para educar, legislar, y dar ejemplo de cultura y evolución, reflejando los valores morales de la sociedad. Los animales no pueden estar protegidos solamente por algunos partidos políticos. Los animales no son un arma política. Todos y cada uno de los partidos políticos deben establecer el bienestar animal como una prioridad, porque la protección animal refleja justicia social. La crueldad animal no puede ser tolerada. Los abusadores de animales deben ser severamente castigados y excluidos de la sociedad para proteger al inocente.
El maltrato animal en España refleja el absoluto fracaso de los responsables políticos que organizan la sociedad. La crueldad animal es un crimen perpetrado por los políticos que lo toleran. Los políticos de cualquier partido tienen la obligación de proteger a los inocentes e indefensos. Si dicha obligación no es cumplida, los responsables políticos no están cualificados para ejercer su labor y deben dimitir, porque son incapaces de proveer justicia social. Un político que tolera el maltrato animal no está capacitado para ejercer su cargo.
Además de dar ejemplo de comportamiento ético, los políticos de todos y cada uno de los partidos tienen la obligación de educar a la población y legislar para proteger a los vulnerables. Los sistemas educativos que no incluyen la protección animal son obsoletos, incultos, atrasados e ignorantes. El bienestar animal es un concepto básico que debe ser prioritariamente aprendido desde la infancia para inculcar la protección del indefenso, que es la base de la justicia social.
Los animales deben estar protegidos por ley. Las leyes deben proteger a los inocentes e indefensos para salvaguardar la justicia social. Una sociedad en la que el maltrato animal es legal es una sociedad sin justicia social y refleja el absoluto fracaso de sus políticos. Ningún tipo de crueldad animal puede ser legal. Cualquier tipo de maltrato animal debe ser severamente castigado por ley. En España, la profundidad del maltrato animal claramente denota que la legislación es insuficiente. Las leyes existentes no están defendiendo a los inocentes. El maltrato animal continúa descontrolado porque los culpables no son castigados como merecen. ¿Como es posible que la tortura hasta la muerte de un gato o un perro tenga una multa por castigo, si es que tiene algún castigo? ¿Como se puede hablar de justicia social cuando los más vulnerables e indefensos son maltratados, explotados y torturados impunemente?
La profundidad e inimaginable crueldad del maltrato animal en España recibe muy poca atención mediática, en comparación con su enorme importancia social, moral y cultural. El hecho de que una gata indefensa sea apedreada hasta morir y los culpables estén libres es un hecho que debería ser difundido en todos los medios de comunicación, pero no ha sido así. Solamente casos de maltrato animal muy severo alcanzan las noticias, mientras la inmensa mayor parte permanecen ocultos. La mayor parte de la población no está informada de la espeluznante situación que viven los animales en España. Los periodistas tienen una misión fundamental en la defensa de los desprotegidos, porque el primer paso para resolver un problema es ser consciente de su existencia. “Mirar hacia otro lado” es una actitud despreciable que magnifica la agonía que viven los animales. La población general debe ser informada de la realidad de los animales en España, aunque dicha realidad sea difícil de asimilar.
La crueldad animal es un crimen contra los indefensos y por consiguiente es un crimen contra la humanidad. Todos somos víctimas. El maltrato animal no solamente lesiona, castiga, hiere, golpea, destruye y mata a los animales. Además, la forma cruel, cobarde, y vergonzosa de tratar a los animales está causando un profundo e irreparable daño moral a los españoles con principios éticos y conciencia. La tolerancia al maltrato animal está destruyendo el alma de los españoles normales. Los políticos incapaces de proteger a los animales nos están obligando a convivir con atrocidades repulsivas propias de un país atrasado, salvaje e ignorante y estamos más que hartos. No existen palabras para expresar lo hartos que estamos de crueldad, ignorancia, incultura, y atraso. No tenemos por qué soportar esta situación. Tenemos derecho a exigir protección para los indefensos. Tenemos derecho a exigir justicia social. Tenemos derecho a vivir en un mundo sin atrocidades a nuestro alrededor. Tenemos derecho a vivir sin escuchar el grito incesante de los inocentes torturados. Exigimos el fin de la tortura de seres vivos indefensos cuyo único crimen es haber nacido en España. Los políticos que toleran crímenes contra la humanidad son un estrepitoso fracaso y deben dimitir.
Existen conceptos muy elementales que no son opinables porque representan la esencia de la humanidad. Dichos conceptos son simplemente innegables y no pueden tener defensores o detractores. Solamente sádicos, psicópatas y sociópatas sin ningún tipo de valores morales pueden tratar de negarlos, de la misma forma que los asesinos en serie pueden considerar que torturar y matar a sus víctimas es normal. Algunos de estos conceptos que no pueden ser materia de debate son:
- Los animales son seres sintientes con vida propia que merecen dignidad, protección y respeto.
- Los animales tienen derecho a vivir sin ser torturados por criminales.
- La crueldad animal degrada al ser humano y lo convierte en un cobarde despreciable.
- La base de una sociedad civilizada es la protección de los inocentes e indefensos. Una sociedad que no protege a los animales carece de justicia social.
- La crueldad animal es un crimen que debe ser severamente castigado por ley.
- Todos y cada uno de los responsables políticos tienen la obligación de defender y proteger a los animales para salvaguardar la justicia social.
- Los políticos incapaces de proteger a los animales no están capacitados para llevar a cabo su misión y deben dimitir. Tolerar la crueldad animal es un crimen.
- La crueldad animal tolerada por políticos no cualificados está causando un profundo daño a los ciudadanos normales. La crueldad animal es un crimen contra la humanidad. Todos somos víctimas.



Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.127