Un nuevo secadero de jamones de Jabugo, con capacidad para producir unas 200.000 unidades al año, enclavado en la propia meca de uno de los productos gourmet más apreciados, está a punto de abrir sus puertas. La historia quizá no transcendería fuera de aquel entorno si no fuera porque detrás de esa pica en el Flandes del jamón más apreciado del mundo está un segoviano de Juarros de Riomoros, Francisco Martín Moreno, fundador de la empresa Domingo del Palacio, más conocida como DOMPAL.
Un sueño hecho realidad, como reconocen los propios responsables de una empresa que puso en marcha Martín en 1962 y que desde entonces no ha parado de crecer, convirtiéndose en una referencia ya nacional e internacional de la elaboración del jamón y paletas ibéricas, que no para de recibir premios y que lleva a Segovia en su ADN. Una trayectoria que ha sido reconocida por la Diputación con el Premio Alimentos de Segovia.
“Este premio supone sin duda el reconocimiento al trabajo bien hecho, a una trayectoria de esfuerzo y a haber escogido el camino adecuado, apostando por los mejores productos buscando siempre la más alta calidad” asegura el Director General de la empresa Juan Carlos Tejero.
“Nuestra reacción es de agradecimiento y orgullo por supuesto -añade-. Agradecimiento, porque recibir un premio que representa a Alimentos de Segovia no es un asunto baladí. Y que Segovia te reconozca este mérito es algo realmente grande. El orgullo viene por el sentimiento de satisfacción por este reconocimiento”.
Francisco Martín es uno de esos empresarios hechos a sí mismos que dejó de trabajar en las tierras para trasladarse a Madrid, y tras realizar el servicio militar poner en marcha los cimientos de lo que es hoy Domingo del Palacio S.A. Aunque realmente la marca Dompal, derivada del nombre de la empresa, surge en 1986 para diferenciar la razón social de la empresa de la familia de productos.
La relación con la tierra segoviana nunca la quiso perder el fundador en su andadura. Y no sólo desde un punto de vista sentimental sino también económico. Aunque ubicada actualmente en Alcobendas, la idea de Dompal nace en Segovia de la mano de su creador y presidente, quien apostó desde el inicio por la materia prima de la zona, como no podría ser de otra manera siendo él segoviano.
Hasta el punto que los responsables de la empresa definen a Segovia como la “despensa” de Dompal. “Siempre contamos con productos de Segovia y no me equivoco si digo que son la base de nuestro extenso catálogo de productos ya que son de altísima calidad y apreciados en todos los rincones del mundo”, afirma su Director General.
La actividad principal de la empresa se centra en la producción y distribución de productos del cerdo ibérico y cerdo blanco, de ahí que Segovia tenga un papel predominante en su estrategia de negocio. Además, disponen de una extensa cartera de productos orientados al canal de hoteles, restaurantes y cafeterías, con los cuales tratan de completar las necesidades de sus clientes, de la mano de los mejores fabricantes disponibles. Como clientes cabe destacar a todos los supermercados de El Corte Inglés y la Red de Paradores Nacionales.
Respecto al proyecto de Huelva, Tejero comenta que “vamos a producir jamón en el siglo XXI respetando la tradición de hace 100 años y con la tecnología punta que nos permitirá controlar que esto sea así”.
El mejor proveedor
La empresa, que agrupa a 50 trabajadores, tiene como lema poder ser elegida por los clientes como el mejor proveedor de cada uno de sus productos. Una meta que quizá suene sencilla pero que conseguirla no está exenta de esfuerzo. “Lo que tratamos en Dompal es buscar la excelencia, que, para nosotros, es la forma de recompensar a nuestros clientes su fidelidad y confianza. Se trata de tener siempre presente el máximo rigor en la selección de cada producto, sabiendo que nuestros clientes tienen a Dompal como sinónimo de calidad. Todos nuestros pasos, sin duda, van dirigidos a este último objetivo de excelencia”.
La apuesta a la larga ha tenido solidez. El sector cárnico es el cuarto en el ranking nacional y la producción de jamón y paleta mantiene un crecimiento estable dentro del sector, por lo que los responsables de la firma no aprecian riesgo, a excepción del propio de un sector de producto fresco para su posterior elaboración.
“Es cierto que podría darse un exceso de demanda que pudiese encarecer el producto, sobre todo, tratándose del cerdo ibérico de bellota, que como sabemos, la producción es limitada. La demanda de los mercados exteriores está en constante aumento y esto es cierto que podría afectar”.
En cuanto a calidad, con la nueva norma del ibérico consumidores y productores ya tienen la certeza de que al cumplirla “todo está bajo control y cada cual sabe lo que tiene que producir y cómo hacerlo; y el consumidor la tranquilidad de saber lo que está adquiriendo”.
Futuro
Y preguntado por el futuro, Juan Carlos Tejero ve argumentos para calificarlo de estable y con un crecimiento sostenido: “Cada paso que damos es para consolidar y mejorar cada aspecto de la empresa; cada vez se extiende más la cultura del jamón tanto a nivel nacional como internacional y en el aspecto internacional podemos ver cómo se abren más mercados a los cuales exportar y que permiten vislumbrar unas excelentes previsiones”.






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