Era sencillo y generoso.
Era sensible y bien formado.
Era sensato y atractivo.
Era un icono de cristiano.
Era un poeta a toda hora.
Era un maestro equilibrado.
Era un político incorrupto.
Era un alcalde muy cercano.
Lo estoy mirando con ternura.
Lo estoy siguiendo caminando.
Pero ya ha corrido mucho
y a los cielos se ha marchado.
Vuelve, hombre, a tus raíces.
Vuelve, Eusebio, al pueblo llano.
Vuelve a tu Santa María.
Aquí, tristes, te esperamos.
91 8470225





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.214