La Escuela de Ultraligeros de Javier Castrillón funciona desde hace cuatro años en el Aeródromo de Fuentemilanos, dando alas a todo aquel que quiera entrar en su oficina del aire.
La culpa la tuvieron los cuentos; la tuvo Peter Pan. O quizás no. Quizás la mitología y los dioses, Ícaro y Dédalo. O quizás tampoco y simplemente fue la Historia; los hermanos Wright o Santos Dumont. Qué más da. El caso es que en muchos seres humanos nace esa necesidad imperial de sentirse pájaro, ponerse alas y conseguir que el mapa esté bajo los pies y no entre las páginas. Algunos lo han logrado; de una u otra forma, pero ahí están, sobrevolando ciudades y paisajes, teniendo, como confiesa Javier Castrillón, director de la Escuela de Ultraligeros AyRE, "la oficina ahí arriba".
Él es uno de esos privilegiados. Hace cuatro años ya que desde el Aeródromo de Fuentemilanos está al frente de la escuela, donde enseña, primero, a todo aquel que quiera bautizarse en la aviación, a vivir una experiencia diferente en ultraligero, y segundo, y una vez probado, los secretos de este modo de transporte para unos, de ocio para otros y de vida para unos pocos. "Si alguien no ha volado, debería ver qué sensaciones tiene ahí arriba; normalmente todos dan el siguiente paso", relata Castrillón, quien revela en esta entrevista a SegoviaDirecto que su escuela está "abierta toda la semana y nos adaptamos a la disponibilidad del alumno". Cuenta que comenzó a "volar planeadores, porque mi padre lo hacía, y desde entonces llevo más de 33 años volando" y cuenta también que si pudiera volar, lo haría también de noche, y es que tal y como admite, "todos los que hacemos algo relacionado con la aviación tenemos en ello algo de adicción".
En esta entrevista, en la que además confiesa que su "corazón sigue estando con el vuelo sin motor; es más emocionante", Javier Castrillón explica con detalle qué características tiene un ultraligero, que como se encarga de aclarar, "no es una avioneta, es un verdadero avión". Para el instructor, existen varios conceptos equivocados en torno a la aviación en general y a los ultraligeros en particular; entre ellos, además de encontrarse la palabra "avioneta", está también el hecho de que "volar ni es peligroso ni es para ricos". Al menos así lo considera el máximo responsable de AyRE, quien ofrece ese primer vuelo de bautismo de media hora a 79 euros, con la posibilidad incluida de "llevar un ratito el avión, mientras yo explico cómo son los mandos y cómo se controla".
A Javier Castrillón le queda bien el avión. Posa junto a él como quien abraza a un amigo para una foto después de un momento de diversión. Habla de la poca ayuda proporcionada por la administración y también de una falta de afición de los españoles por la aeronáutica que no termina de comprender: "tenemos un país privilegiado en condiciones atmosféricas para cualquier actividad de vuelo; tenemos sol y un espacio aéreo bastante amplio y no controlado...", afirma mientras se toca la cabeza. Luego toca la pegatina de su Escuela de Ultraligeros colocada sobre el ala trasera de su avión. "Estamos en Facebook, sólo hay que poner ayreate", dice, mientras termina de preparar el avión para comenzar un vuelo hasta la Catedral, al mismo tiempo que espera que sean muchos quienes, aprovechando la promoción con motivo de las Fiestas de San Frutos, se acerquen hasta Fuentemilanos para intentar ser Peter Pan, Ícaro, Dédalo, los hermanos Wright, Santos Dumont... o simplemente el siguiente piloto de Ultraligero que comenzó a despegar en AyRE.
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Javier Castrillón (AyRE) | Miércoles, 28 de Septiembre de 2016 a las 17:13:34 horas
Muchas gracias Ana y Aarón. Un texto muy bonito.
Invito a todos los Segovianos a que nos visiten y a aquellos que quieran ver su ciudad desde un balcón privilegiado, AyREarse, consiguiendo sus propias alas.
Un saludo,
AVIACIÓN y RECREO
Aeródromo de Fuentemlianos
Fuentemilanos - Segovia
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