Más de 80 personas con diferentes capacidades recrean un circo por las calles del centro de la ciudad.
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Quien haya visitado hoy Segovia se habrá encontrado con una ciudad bonita por dentro y por fuera; no es que quien la haya conocido en otro momento no se haya dado de bruces con algo similar, pero hoy en el Acueducto confluía demasiado color y demasiada vida como para no darse cuenta. Ayudado por el sol y una temperatura perfecta, el día presenciaba el fin de la marcha contra el cáncer y al mismo tiempo el comienzo de un pasacalles al que desde Paladio Teatro han titulado 'Babilonia'; un espectáculo en el que la diversidad se unía y agitaba banderas, y en el que cualquiera podría haberse entendido, porque tan sólo era necesario el lenguaje de los sentimientos para comprender un teatro al que desde hace años se denomina 'brut' y al que no le falta una sola 'o'.
Malabaristas, trapecistas, gimnastas, bailarinas y muchas, muchas sonrisas e innumerables gritos de júbilo, ponían en marcha la recreación de un circo itinerante por la calle Real hasta la Plaza Mayor, que de vez en cuando se detenía para ofrecer el espectáculo puntual de sus artistas. Con un grupo de músicos en cabeza, cuyas melodías invitaban a sumarse a la comitiva, como si de una conga se tratase, los cerca de 85 actores con diversidad de capacidades, llegados de diferentes puntos de España ascendían por la calle principal del centro histórico gritando de vez en cuando "¡Paladio! ¡Paladio!", para que turistas y paseantes locales les identificasen.
Los actores y actrices de 'Babilonia' conseguían que el público los aplaudiese al pasar y también que los móviles captasen en sus pantallas el color con el que iban llenando la calle. Aunque sin duda, el mejor momento se vivía en San Martín, cuando, con decenas de personas deteniéndose a observar la representación, y con la concejala de Cultura, Marifé Santiago, asomada a uno de los balcones de la plaza, los intérpretes conseguían que se hiciese un silencio sólo interrumpido por la música que acompañaba a la escena, y lograban contagiar a cada uno de los espectadores de sus movimientos. Por unos segundos el circo se convertía en espectáculo de magia y hasta la estatua de Juan Bravo se sumaba al 'juego' propuesto por Paladio. 'Babilonia', con récord Guinness o sin él, hablaba por sí sola y entenderse era lo más sencillo del mundo.





Jose Martín Hernández | Lunes, 19 de Septiembre de 2016 a las 17:10:25 horas
Gracias a todo el público de Segovia que acudió la mañana del domingo a ver el pasacalles BABILONIA por el Azoguejo y la Calle Real hasta la plaza.
De verdad GRACIAS a tod@s
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