"Los partidos políticos son organizaciones de personas, aunque algunos de ellos tengan tantos medios materiales –declarados y opacos- que los ciudadanos casi lo hayan olvidado. No son compañías mercantiles ni agrupaciones de interés económico. Tampoco agencias de colocación. Los partidos políticos surgen cuando un conjunto de ciudadanos con preocupaciones comunes piensan que los que dominan el panorama se han alejado demasiado de los intereses generales y empiezan a perseguir otros. Entonces, sacrificando mucho tiempo que en otro caso dedicarían a su vida personal –y a veces laboral- se organizan, empiezan a trabajar juntos, protestan, interponen reclamaciones y acciones, y proponen los cambios que consideran imprescindibles en beneficio del interés común.
Así nació UPyD hace cuatro años en Segovia. Un partido político de verdad, porque es una auténtica organización de personas del más variado origen, sin ninguna conexión anterior con la política, unidas por un objetivo común: el deseo de rescatar Segovia para los segovianos. Rescatar, sí, porque asistíamos impotentes, un día tras otro, al espectáculo autista y ferozmente interesado de nuestros partidos mayoritarios. Presenciábamos con disgusto el reparto de puestos y prebendas mientras la crisis se cebaba de manera implacable en los más débiles y vulnerables, desde preferentistas de la Caja, a parados y mayores expulsados de sus hogares. El patrimonio común –provincial y municipal- se liquidaba delante de nuestros atónitos ojos, ya fuese con el fin de saldar deudas asumidas de manera irresponsable o de proporcionar oportunidades de negocio a los amigos, sin que nadie actuase para impedirlo. Y mientras, cuestiones fundamentales para la ciudad, como la tramitación del PEAHIS, se postergaban de legislatura en legislatura.
La proximidad temporal entre nuestra fundación y las anteriores elecciones municipales nos impidió entrar en el Ayuntamiento por apenas 100 votos. Pero no nos rendimos. Pese a estar fuera, sin casi ayuda institucional y económica de ningún tipo, seguimos trabajando intensamente por ese rescate tan necesario. Sin nuestra oposición, nadie se habría pronunciado de forma contundente contra el derroche del CAT (que asciende ya a 20 millones de euros), ni conoceríamos la perniciosa gestión de La Faisanera. En el camino se han sumado muchos, atraídos por este proyecto ilusionante. Y hoy, cuatro años después, hemos colocado en la agenda política, social y judicial de nuestra provincia muchos temas interesadamente olvidados por nuestros representantes, lo que ha obligado a todos los protagonistas de la vida política segoviana, grandes o pequeños, a posicionarse, a rectificar o a retratarse, dependiendo de los casos.
Hoy somos 19 municipios y más de 100 afiliados y simpatizantes, quienes presentamos para Segovia un proyecto serio, realista y cargado de sentido común. Elaborado con las propuestas recogidas de la gente, que será llevado a la práctica desde los ayuntamientos por gente honesta, dispuesta a poner fin a la opacidad de las instituciones, a las duplicidades y al clientelismo que, instaurado en sitios como la Diputación Provincial, diferencia entre segovianos de primera y de segunda, en función del color de cada alcaldía.
Hemos podido hacerlo porque nosotros no tenemos condicionantes de ningún tipo fuera del interés general. Y la voz de ese interés nos hace fuertes. Todos escuchan, porque comprenden la profunda verdad de esa frase que afirma que, en una democracia, el cargo más importante es el del ciudadano. Los partidos de siempre se han dado cuenta, por fin, de que no pueden seguir despreciando al cargo más importante. Hoy en Segovia no se actúa (ni se contrata) como se hacía antes, con descaro y sensación de impunidad. Nuestra denuncia pública de las prejubilaciones de directivos de Caja Segovia o del descaro del contrato de alquiler del local destinado a emplazar la sede del ECYL, ha condicionado la elaboración de las candidaturas de los grandes partidos. Esto demuestra el miedo a repetir las conductas del pasado. Saben que los ciudadanos ya no estamos dispuestos a permitírselo.
Desde el ayuntamiento multiplicaremos por muchos enteros el efecto de nuestras acciones de regeneración democrática, con la garantía de la transparencia en la gestión de los intereses públicos y la priorización del gasto verdaderamente necesario frente al despilfarro que sólo interesa a unos pocos. Es necesario repensar la organización municipal asegurando que las personas contratadas con el dinero de todos sean personas competentes y preparadas, idóneas para trabajar por los intereses generales, y por tanto imponiendo criterios de mérito y capacidad frente a los cargos de confianza.
Desde fuera hemos hecho mucho ruido así que ¿qué no seremos capaces de hacer desde dentro?"
Luciana Miguel, candidata de UPyD a la Alcaldía de Segovia




cfr | Martes, 05 de Mayo de 2015 a las 14:42:50 horas
Votaré a UPyD para el ayto de Segovia, como reconocimiento a la labor realizada. En adelante, mi voto irá a Ciudadanos con el que debéis unirlos en busca de un centro limpio y emprendedor.
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