No todos los proyectos pueden presumir de hacer lo que quieren y seguir en la brecha. La Uña Rota sí. Esta editorial segoviana lleva tres lustros sin parar de crecer. Carlos Rod nos desvela su secreto: Sus cuatro creadores solo publican lo que quieren y son conscientemente ilógicos con el mercado. Si algo distingue a La Rota de las grandes editoriales, es que se toma su tiempo. Así fue desde los primeros fanzines y así sigue siendo ahora que publica la primera biografía de Samuel Beckett en castellano y distribuye sus libros por Latinoamérica. Estos editores de libros inútiles trabajan en la nube, pero aún no han encontrado su formato dentro del libro electrónico. Entre sus próximos proyectos figura un tratado sobre la nada considerado el primer texto filosófico medieval. Y entre sus sueños, disponer de un espacio donde poder compartir su amor por las palabras.
![[swf object]](images/blank.gif)
ZOQUEJO.- ¿Qué es La Uña Rota?
CARLOS ROD.- Fue justamente hace 16 años, en septiembre de 1996, cuando cuatro amigos, Mario Pedrazuela, Arcadio Mardomingo, Rodrigo González y yo nos reunimos después de hacer varios años un fanzine y acordamos cómo hacer para publicar algunos autores que teníamos editados en el fanzine. Así fue como nació la primera colección de la editorial, que se llama ‘Libros inútiles’. En la medida en que somos ilógicos con el mercado, hemos ido sobreviviendo, porque el mercado está muy superpoblado de publicaciones, de ideas… que quieren llegar siempre a un gran público. Nosotros pensamos que a ese gran público, sea numeroso, o sea escaso, se puede llegar también bordeando esa lógica del mercado. La Uña publica a autores que en un principio ninguna editorial se atrevería a publicar, como Rodrigo García, un dramaturgo argentino que es el más representado en castellano fuera de nuestras fronteras. Decidimos hacer una selección de toda su obra y ha supuesto un antes y un después.
Z.- ¿La Uña Rota da de comer?
C.R.- El objetivo nuestro es que la editorial sobreviva y nosotros estamos en un segundo plano. Nosotros queremos dar de comer a todos los ilustradores y traductores que colaboran en la medida que pueden con nosotros y nosotros sobrevivimos gracias a otros trabajos que hacemos en relación con la editorial, pero también es verdad que la editorial nos ha abierto muchas puertas. Para mí ese es uno de los objetivos cumplidos. En la medida que el año te va generando beneficios, gracias a los cuales se sigue nutriendo y seguimos publicando libros nuevos. La idea es esa: Publicar libros nuevos cada año. Cinco ó seis. No más.
Z.- ¿Qué diferencia La Rota de otras editoriales?
C.R.- Publicamos solo lo que queremos. Esto es gracias, primero, al número de títulos que publicamos al año. Si publicáramos treinta, yo no estoy tan seguro de que publicáramos lo que queremos. Ese detalle también va en contra de la lógica: Cuanto más editas, más ganas. Lo que pasa es que un editor que deja de leer sus propios libros, porque no da abasto, ese editor ha pasado la frontera. Se ha convertido ya en un productor de libros. Y la idea no es producir libros sino también crearlos. Y nos gusta también mucho el asunto de editar libros que no están publicados en ningún sitio. Yo creo que si algo distingue La Uña Rota de otras editoriales mucho más grandes, no así pequeñas, es el tiempo. Nos tomamos tiempo para editar. Desde mayo hasta ahora vamos a publicar dos libros. Eso te da un tiempo que es una garantía de, al menos, hacer las cosas con cuidado.
Z.- La Uña nació en Segovia pero también crece fuera. ¿Dónde?
C.R.- De momento trabajamos en casa, la nube es nuestra oficina y estamos dentro de un ordenador. La Uña Rota nació aquí en el 96 y en todos los libros pone Segovia. Es una manera de ligar la ciudad con la historia del libro. Un sueño por cumplir es conseguir un local donde editar según nuestra filosofía.
Z.- ¿Cuáles son vuestros proyectos más recientes? ¿Y futuros?
C.R.- El último proyecto gordo ha sido la primera biografía de Beckett en castellano: 'Samuel Beckett, el último modernista', de Anthony Cronin. Los últimos títulos tienen que ver con el teatro, como 'La casa de la fuerza', de Angélica Liddell, o la 'Obra Inacabada' de Bertolt Brecht, algo que también opera fuera de la lógica del mercado. Y sin embargo decimos: "Vamos a publicar teatro y ya veremos si se vende o no". Eso nos ha diferenciado. Por ejemplo, 'Obra inacabada' es un título ambiguo muy poco comercial, pero era el título que mejor se ajustaba, porque recoge títulos inacabados de Brecht de una calidad innegable, que consideraba de lo mejor de su producción. La lógica igual no quiere que esto se edite, pero al margen de las ventas, es un libro necesario. Ahora próximamente vamos a publicar textos, como hasta ahora, inéditos en castellano que creemos que tienen interés para el público de hoy y esperemos que también para el de mañana. Por ejemplo 'La nada y las tinieblas', de Fridegiso de Tours, un monje del siglo IX que intentó demostrar que la nada existe. Se considera el primer texto filosófico de la Edad Media. Buscamos, entre la rareza del libro, el interés. No queremos caer en el capricho de publicar la rareza, sino que el lector se sienta interpelado.
Z.- ¿Quién lee los libros de La Uña Rota?
C.R.- Ese es un gran misterio. Yo creo que el lector que nos compra y que nos lee, que puede ser la misma persona o no, es un lector inquieto, primero porque para conocernos, y esto no es modestia, no es fácil. Nos conoce poca gente en relación con el público al que nos gustaría llegar. Con Beckett llegamos a un público más teatrero y con 'La nada y las tinieblas' probablemente llegaremos a un público al que le gusta más leer filosofía. ¿Quién va a leer la obra inacabada de Brecht sino un brechtiano…? Tenemos una distribuidora que nos distribuye a nivel nacional y otra distribuidora que nos distribuye por Latinoamérica. Por tanto se nos puede conseguir en cualquier librería de nuestro país y en algunas muy concretas de Buenos Aires, México DF, Santiago… Luego recibimos pedidos de Europa a través de la página web.
Z.- Esta pregunta es obligada. ¿Qué relación mantiene La Uña Rota con el libro electrónico?
C.R.- La Uña Rota aún no ha encontrado su formato dentro del libro electrónico. Es importante, antes de editar en ese formato, encontrar una identidad en la que nos sintamos a gusto. Se habla mucho del libro electrónico y se habla poco de su diseño. También hace falta diseñar ese libro. Y estamos buscándolo. También sería bueno esperar a que las aguas se calmen y a ver qué pasa. Siempre se augura la desaparición de muchas cosas, pero el libro sigue funcionando como objeto de transmisión de cultura. Tarde o temprano, ahí estaremos.
Z.- ¿Qué te parece el panorama cultural de Segovia?
C.R.- Pienso que Segovia ha tenido un buen impulso cultural en los últimos
seis años y se nota. Ha contribuido el hecho de que fuera candidata a capital de la cultura en Europa. Yo creo que ese hecho ha activado un montón de mecanismos que estaban dormidos o dispersos y los ha juntado en pos de ese objetivo, que luego no se cumplió, y que ahora me gustaría que se retomara. El ingenio está ahí. los artistas que quieran continuar haciendo lo suyo van a trabajar en su proyecto. Y la única cosa que habría que evitar, aunque yo creo que es inevitable, es la dispersión, o sea la fuga. Al margen de la política, echo en falta un proyecto cultural en Segovia que aúne todas las disciplinas. Vendría bien algún tipo de mecenas o patrocinio que sustente ideas que necesitan la base económica. Igual el Ayuntamiento podría ofrecer locales para que trabajen allí artistas ideólogos de una cultura del porvenir. Ahí está Ajonegro haciendo cosas con una forma de autogestión ejemplar.
Z.- ¿Os planteáis volver a editar a autores noveles segovianos?
C.R.- La Uña Rota nacía con nuevos talentos. Empezó a publicar a autores de aquí, de Segovia, que eran desconocidos y demostramos que se podía vender. Pero no nos gusta tanto el hecho de que sean de aquí o de allí sino que sean buenos.
Z.- ¿Algo que se te queda en el tintero?
C.R.- Ahora que estamos en Segovia, que es un lugar pequeño, será más fácil que en Madrid o en otros lugares, un deseo que tenemos es que ojalá tengamos un día un local donde podamos reunir a las personas afines a este tipo de iniciativas y se creen nuevos proyectos a partir de ahí.





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.214