"Desde hace meses ha cundido en nuestro país una sensación generalizada de pesimismo. Es extraño abrir un día los periódicos y no encontrar una noticia negativa sobre la marcha de la economía, la destrucción de empleo o las perspectivas de nuestras empresas. Las dificultades que estamos pasando tienen su reflejo en nuestro día a día. Si es negativa la visión de los medios de comunicación, no lo es menos la de los ciudadanos, que ven cómo sus empleos y los de las personas de su entorno peligran o, en el más desafortunado de los casos, desaparecen.
¿Y qué hace el Gobierno de España mientras tanto? Cada vez conocemos menos de su actividad. Tras una primera reacción pasiva ante la crisis, en la que la estrategia gubernamental se basó en la negación. ¿Recuerdan el debate entre Manuel Pizarro y el Vicepresidente Solbes durante la campaña electoral de 2008?, el Gobierno trató de solucionar esta crisis aplicando su receta: más socialismo, pero como todo el mundo sabe, fracasó. Después llegó la época de la operación estética. La designación de Rubalcaba como Vicepresidente y Portavoz y los "brotes verdes", aquella mentira de patas cortas que apenas tranquilizó a los más convencidos de sus seguidores, mientras la mayoría de los españoles, sufrían la crudeza de la ineptitud del Partido Socialista para gestionar la situación.
Las elecciones locales y autonómicas permitieron a los ciudadanos mostrar su opinión sobre lo que estaba ocurriendo en España, y como cabía esperar, el Partido de Zapatero y Rubalcaba sufrió una derrota histórica. Finalmente, Zapatero desistió de seguir aferrado al poder y adelantó las elecciones generales.
Durante varios meses muchos ciudadanos reclamaban esta decisión, demanda a la que también se sumó el Partido Popular. Desde hace tiempo necesitábamos un Gobierno fuerte y con credibilidad que tomara las riendas y afrontara con rigor la búsqueda de una solución, que nos recordara a los españoles de lo que hemos sido capaces y que podemos tener un futuro mejor. Otra vez más, la decisión adoptada por el Tándem Zapatero-Rubalcaba fue la más dañina para los intereses de España, y decidieron posponer 4 meses la celebración de los comicios.
Los ciudadanos asistimos con asombro a la pasividad de un Gobierno que se sabe sin futuro y que está más interesado por las encuestas de voto que por las inquietudes de los ciudadanos, con un Portavoz más preocupado por excusar sus inapropiados encuentros en gasolineras que por ofrecer soluciones a los problemas de los españoles y con un candidato en el que los socialistas habían depositado muchas esperanzas y que hoy por hoy está desaparecido, no sabemos si por falta de alternativas, por cálculo electoral o porque se le han agotado los fuegos de artificio para disimular el grave daño causado por el Partido Socialista a la sociedad española.
Esta es la última equivocación, por el momento, de los socialistas: dejarse llevar y no ofrecer respuestas a la crisis durante las últimas semanas de legislatura. Los ciudadanos otorgaron en 2008 un mandato al Partido Socialista para liderar nuestro país hasta la celebración de las siguientes elecciones y también en esto nos han defraudado, comportándose como el capitán del barco que ante una dificultad se marcha en un bote salvavidas, dejando a los pasajeros desamparados en medio del océano".
Beatriz Escudero, candidata del PP de Segovia al Congreso de los Diputados




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