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EditorialSI FUMAS NO ENTRAS. SIN VACUNA, TAMPOCO

SI FUMAS NO ENTRAS. SIN VACUNA, TAMPOCO

SegoviaDirecto.com | 637 1 Martes, 07 de Septiembre de 2021 Tiempo de lectura:

Todos estamos hartos de esta pandemia, del bicho y sus infinitas variantes, de caer enfermos, de ver cómo falta mucha gente, de la mascarilla, de las citas por teléfono, de la distancia social etc, etc, etc. Sin embargo prima la libertad del individuo para decidir si vacunarse o no. Y así debe ser, no digo lo contrario.

Pero así las cosas, los antisistema de la pandemia deciden no hacerlo y como están en su derecho, la partida sigue abierta y todos seguimos jugando a la ruleta rusa. La vacunación no se puede hacer obligatoria y las administraciones y el sistema judicial no avalan el hecho de que sea exigible.

Se trata de una cuestión de salud pública y yo me pregunto por qué bajo ese pretexto SI que se puede prohibir y NO se puede obligar.

Me explico.

La ley antitabaco cercenó la libertad de miles de fumadores en base a eso: una cuestión de salud pública. Millones de fumadores pasivos encontraron en la administración la legislación a su favor para prohibir ejercitar su derecho/adicción en todos los espacios públicos (que ya ni en la calle se puede fumar un cigarrillo a gusto) entonces bien ¿la vacunación no se trata de lo mismo? Una cuestión de salud pública que por la misma regla si no se hace obligatoria si debe ser exigible.

¿Si no, para que la hemos hecho los demás?

Si nos vacunamos por un acto de responsabilidad con la sociedad, la sociedad tiene que estar favoreciéndonos.

Es curioso que se pueda elegir ir a un hotel solo de adultos o de ir con  niños, de sin perros o con perros, de fumadores o no, de nudistas, de vegetarianos o dos mil variables más, sin embargo no podemos exigir tener la garantía de que el tío en pelotas de la tumbona de al lado se haya puesto la vacuna.

Quiero ir en un tren a Sevilla sabiendo que es un entorno seguro, en avión a Canarias, en barco por la bahía de Santander, en metro a trabajar, a la peluquería, a cenar a un tailandés, al cine, al circo y al teatro y quiero que me exijan mi certificado de vacunación. No me importa que vulnere mi derecho de privacidad, quiero sentirme segura. Es como el debate de las cámaras de vigilancia: a mí me dan igual, todo lo que pueden ver de mi en pantalla es algún gesto indecoroso pero es un precio bien bajo por sentirme segura ante otras amenazas, y sinceramente, hasta sospecho del que no la quiere…

Quiero sentir que el pinchazo ha servido para algo. Que el esfuerzo es general y todos participamos del interés y bien común.

Quizás si los antisistema se ven fuera de la partida entren por el aro, como en su día los fumadores que consiguieron dejar el vicio o los que siguen con ello respetando las normas y fumando en la puerta del baile.

A todos ellos les gusta el cine o salir a cenar, por no contar que también tendrán que trabajar, lo que suele ser compartiendo muchas horas con adocenados vacunados compañeros no convivientes.

 

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  • Alucinio

    Alucinio | Miércoles, 08 de Septiembre de 2021 a las 23:38:15 horas

    Que discurso de odio. Tiene pinta de que sigues fumando, donde puedes claro. El problema del tabaco es que no solo lo hace el que fuma sino que se lo tragan todos los que te rodean, cosa que seguro no piensas cuando lo haces y lo responsable sería que nadie fumara. En cuanto al perder libertades con lo que cuestan ganarlas ni me meto.

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