Esta tarde de rayos de oro
que te doy enmarcado el corazón,
se irá como se ha ido el pájaro sonoro
que rondó mi balcón.
No es fácil que un quimérico tesoro
permanezca encerrado sin sentido ni son
y menos el que añoro:
aquel que fuera un volador halcón.
Yo Darío el divino poeta no soy
y es por eso que no canto ni lloro:
tan solo lo que tengo doy.
Acércate. Posiblemente voy
a requererte y requerirte como un loro
ya que tan parlero estoy.
http://alhilodelavida.blogspot.com/
918470225





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