“Esto es la típica mierda de toallitas, bastoncillos, trapos… Esto es lo que llega a la depuradora. Que en la primera selección produce averías y atascos en las rejas, porque no puede con ello de la cantidad de, de, de… objetos indeseables que tiramos, sobre todo por el inodoro”, informó este jueves la concejala de Obras y Servicios, Paloma Maroto.
“Me decían el otro día en la depuradora: Es que aparecen hasta dentaduras. Digo, supongo que eso ya tiene que ser un descuido y un accidente. No creo yo que nadie vaya a lavar la dentadura ahí, pero bueno…”, prosiguió la concejala, en la rueda de prensa en la que anunció una campaña de sensibilización para evitar vertidos inadecuados en la red de saneamiento.
Ante las risas de los presentes, incluida la alcaldesa, Paloma Maroto añadió: “Lo digo como chiste, pero también han aparecido gafas… Aparece de todo en la depuradora. Pero bueno, aparte de esa anécdota, lo otro sí que es tremendo”, dijo.
Desatascar la red de saneamiento supone cerca de 100.000 euros al Ayuntamiento de Segovia
Lo “tremendo” a lo que hacía referencia la concejala son los atascos, averías, malos olores y gasto que provocan los vertidos inadecuados en forma de textiles, plásticos y aceites que se tiran por los desagües e inodoros, que terminan en la red municipal de alcantarillado.
En los tres últimos años, ha llegado a la depuradora de aguas residuales (EDAR) una media de 233.630 kilos al año de toallitas, preservativos, plásticos, telas… y 2.000 kilos de grasas. Solo en 2018, el Ayuntamiento tuvo que solicitar en 75 ocasiones los servicios de una empresa privada especializada para poder desatascar las tuberías de la red general, debido a las averías provocadas por vertidos como plásticos, aceites o toallitas, además de las intervenciones del equipo de mantenimiento de la Concejalía. Desatascar la red de saneamiento supone cerca de 100.000 euros al Ayuntamiento de Segovia.
Para intentar solucionar este problema, la Concejalía de Obras y Servicios ha puesto en marcha la campaña de sensibilización ‘Si todos colaboramos, todos ganamos’, con el objetivo de evitar que textiles, toallitas, plásticos, productos de higiene personal, especialmente pañales y bolsas que no se deshacen en el agua y aceites lleguen a la depuradora, donde se deben tratar para su posterior vertido al río Eresma.
Ordenanza reguladora de vertidos
Asimismo, el Ayuntamiento de Segovia prepara una Ordenanza reguladora de vertidos de aguas residuales a la red de alcantarillado de Segovia. En concreto, “se pretende regular y controlar el uso de los sistemas generales de saneamiento, proteger la salud del personal encargado de la explotación y el mantenimiento de colectores y de la planta de tratamiento, garantizar mediante los tratamientos previos adecuados que las aguas residuales industriales que entran en los sistemas tengan características aceptables y garantizar que no se obstaculice el funcionamiento de las plantas de tratamiento”.
“Los problemas más gordos se producen en las zonas con restaurantes, por las grasas”
Esta Ordenanza afectará a todos los usuarios, domésticos y no domésticos (actividades industriales y hosteleras), de las infraestructuras de saneamiento dentro del término municipal de Segovia, pero también a los ayuntamientos de San Cristóbal y La Lastrilla, ya que vierten sus aguas a la red de alcantarillado municipal. Ante la pregunta de dónde se concentran los mayores atascos, la concejala desveló que “los problemas más gordos se producen en las zonas con restaurantes, por las grasas”. En este sentido, añadió que “la Ordenanza ayudaría a paliar esto, tendrán que poner un separador de grasas y detergentes”.















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