Abalarlo no lo abalo
a este proclive político
sindicalista de pago.
Ni es rosita ni es naranja,
ni es azul y ni es morado;
es simplemente incoloro
o si queréis es castaño,
castaño oscuro por cierto
y además de gran tamaño
por ministro de un tal Sánchez,
el que al gobierno se ha aupado
tras una censura previa
al gobierno de Mariano.
¡Dios mío lo que hay que ver,
soportar y estar al tanto!
En esta España siniestra
al Ábalos no lo avalo,
que me dan miedo sus trampas
y sus sapos no me trago.
91 8470225





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