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UNA REVELACIÓN: Según nos cuentan, el coste del bizarro montaje organizado por nuestra Diputación en Bruselas alrededor del Manekken Pis, superó el millón de euros que además salieron de una caja B nutrida de fondos de origen obscuro.
Todo lo del párrafo anterior no es cierto, pero lo escribimos a ver si así su excelentísimo y dignísimo presidente se anima a revelarnos a sus súbditos los datos económicos de un affaire que nos parece genial, creativo y maravilloso… pero que queremos saber lo que ha costado.
OTRA: Nos confirman de muy buena tinta, que el cambio de sentido en la calle Trinidad ha obedecido al capricho personal de un alto cargo de otra administración que, por lo visto, tiene pillados de los mismísimos al concejal Fonsi Vistagorda y a su colega de Multas y Semáforos, ante el silencio cómplice de Clara #MeToo y el resto del consistorio.
Lo expuesto en el párrafo anterior no es rigurosamente cierto, pero algo debe de haber para que tamaña estupidez perdure hasta que se produzca algún suceso grave en el nuevo desvío.
UNA SIMILITUD: La que han establecido muchos medios de comunicación entre el establecimiento del pirado (en ambos sentidos) Puigdemont en la población de Waterloo y la derrota en ese mismo lugar de otro iluminado llamado Napoleón.
A nosotros nos habría parecido mas apropiado que se hubiese instalado en nuestra ciudad, concretamente en la Plaza de San Martín, en espera de que se resolviese su situación. ¿Lo pillan, lo pillan?
UN EMPECINAMIENTO: El de una de las máximas representantes del pueblo español en mantener lo que en un principio parece que fue un lapsus (“portavoza”) y que nos hace pensar que en caso de que ella y los que la secundan alcanzasen el poder, a algunos que para nada nos sentimos conservadores, nos iba a dar cierto miedo. Pero seguro que son tonterías nuestras, aunque sobre este asunto escribía este martes Félix de Azúa: El lenguaje es lo único capaz de darnos a conocer el milagro de la existencia del mundo de modo sensible. No hay ética sin estética ni mundo sin lenguaje. De modo que quienes arruinan el lenguaje son gente inmoral y deforme.






Arevalo | Viernes, 16 de Febrero de 2018 a las 17:38:34 horas
No insista Sr.Peabody, esta gente se pasa la ley de trasparencia por la traspierna
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