![[Img #37318]](upload/img/periodico/img_37318.jpg)
UNA IMPOSICION: Nosotros no somos antimilitaristas. Creemos en la necesidad que tienen los Estados de contar con unas FF.AA. como su nombre indica: fuertes y bien armadas, al menos mientras nuestros vecinos las tengan. Pero colocar la bufanda de su club o promoción (porque eso que cuelgan los cadetes de nuestros monumentos NO es la bandera de nuestro país) es una imposición o para entendernos: una meadita para marcar territorio. Y si se admite habría que hacer lo mismo con las promociones de maestros, publicistas, especialistas médicos y varios etc… que se forman en nuestra ciudad y a los que por cierto no se les nombra “segovianos de honor” al terminar sus carreras, al menos tan meritorias como las de los cadetes. ¿Lo pillas Clarita, hija?... Que estamos ya en el XXI y eso tan vulgar de “encima de p. poner la escalera” no le gusta a la gente.
UNOS ADORNOS: Los navideños con que cada año nos sorprende el ayuntamiento. Y aunque hemos mejorado mucho desde aquel año en que Escobar nos plantó aquellos con herraduras y cabezas de caballo (suponemos que cedidos gentilmente por la Feria de Jerez), los de este año no son para enloquecer. El Portal, subido a un estaribel para que no se electrocuten los niños traviesos, queda feo y de la jaula de circo de la plaza oriental ¿qué decirles? Pues que solo se echa de menos una figurita de Ángel Cristo manteniendo a raya a dos leones y a Bárbara Rey.
UN OLOR: No sabemos si a podrido como en la Dinamarca de Hamlet o a simple estupidez. El que emana de un ayuntamiento, el nuestro, que no para de recibir varapalos judiciales hasta cuando hace una convocatoria para elegir al bufete que le llevará… los asuntos judiciales.
Y no vamos a decir más, porque si leen con atención verán que ya hemos dicho bastante.
D
OS ADJETIVOS: “Fracasada y amargada”, que aplicados a cualquier persona ningún juez lo consideraría injurioso y que dicho de un colectivo como un partido político, los hinchas de un club, etc. no dejaría de ser una opinión personal. Pero aplicados al entramado feminista (cuyas manifestaciones, por cierto, muchas veces podrían ser calificadas como extremistas) deben acarrear por lo visto la dimisión de un alcalde. Y entenderíamos que pudiese conllevar el cese del titular de la Dirección General de la Mujer o del de la Igualdad de Género o incluso del Ginecólogo Real, pero el del responsable de que un pueblo funcione…






MTH | Sábado, 10 de Diciembre de 2016 a las 21:58:35 horas
Pues lo de menos, en mi opinión, no fue que los militares en traje de faena y grupo numeroso pusieran la bandera como delantal a Juan Bravo, tampoco el molesto ruido de los petardos, sino que saltaran al atrio de San Martín correteando por él alegremente y tiraran cohetes que pusieron en peligro la seguridad de los edificios de la Plaza de Las Sirenas y aledaños. Pero según ellos coreaban "Esta es nuestra casa" y según eso aún debemos estar contentos de que se sientan tan bien aquí.
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