Las cofradías llevaron sus imágenes hasta la Catedral, de donde saldrán hoy en la procesión de los Pasos a partir de las 20:30 horas.
Ayer por la noche Segovia sonaba a cornetas y a esos golpes tan característicos de tambores que tiene la Semana Santa, que tan pronto los hace redoblar, como les obliga a partir el silencio en dos con un golpe seco. El sonido salía de todas las calles y de ninguna, y caminar por la ciudad desde las 18:00 horas comenzó a significar transitar por un lugar en el que las procesiones partían de un barrio y de otro, y los coches se encontraban con calles cortadas y vías libres sin más brújula que los sonidos del Jueves Santo; ese en el que todas las cofradías tienen un único norte, La Catedral.
Los segovianos se repartieron en cofradías y en grupos de observadores, en seguidores de la estela de los cristos y las vírgenes en sus diferentes posiciones, atendiendo al Misterio, y en estáticos feligreses, algunos al menos por un día, de la estela de la Historia de la religión católica. Había capítulos para elegir; y muchos eligieron varios.
Y es que la Semana Santa, por capuchones o por faroles tiene un misterio que puede llegar a intrigar hasta al más escéptico, hasta al menos creyente. La calle Real, como siempre, se transformó en camino para la práctica totalidad de las cofradías, y el Arco del Socorro volvió a presenciar la entrada de Jesús con la cruz a cuestas y la virgen de las Angustias en el centro de la ciudad.
Con Ana Zamora y algunas de las componentes de Nao D'Amores asomadas a las ventanas de la sede de la compañía teatral y esperando el anuncio de la llegada de la cofradía A.D.E.MAR, el público paciente del Arco del Socorro presenció uno de los momentos más sobrecogedores de la Semana Santa de Segovia.
Sonaron carracas. Carracas haciendo ruido; mucho ruido, aunque menos que otras veces en las que la cofradía también ha incoporado su sonido a su paso. Sonaron carracas y de pronto la voz de una de las actrices de Nao D'Amores. Un murmullo. Y unos versos en castellano antiguo que hicieron aún más silencioso el silencio. Continuó el Cristo, y al paso de la virgen de las Angustias se repitió la emocionante escena. Otra vez las componentes de Nao D'Amores expectantes con medio cuerpo asomado al balcón. Otra vez el murmullo. Otra vez la voz de la compañía teatral recitando un romance en esta segunda ocasión. Y otra vez el silencio al cuadrado, que se prolongó hasta que pasaron los penitentes y con ellos el Jueves Santo, dirigiéndose un año más hacia la Catedral.
Esta noche a partir de las 20:30 horas, y si el tiempo lo permite, la Dama verá salir una a una a las cofradías, y Segovia volverá a pasear sus calles de tambores, de cornetas y silencios.












Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.222