![[Img #18137]](upload/img/periodico/img_18137.png)
La famosa frase, que unos atribuyen a Giulio Andreotti y otros a Konrad Adenauer, según la cual en política hay “adversarios, enemigos y compañeros de partido” ha vuelto a ponerse de relieve , y de qué forma, con ocasión del esperpento de Ponferrada.
Ha
habido “compañeros de partido” que, lejos de disimular sus
desavenencias, las han aireado, reconociendo públicamente que ni
siquiera se hablan. Y no se trata de militantes de base, sino de
dirigentes como el propio secretario autonómico del PSOE, Julio Villarrubia, quién ha contado que durante toda la crisis desatada por la moción de Ponferrada no cruzó palabra con Óscar López, el secretario federal de Organización.
Era de dominio público que ambos andaban a la greña, pero no hasta el punto de dejar de hablarse, tratándose además de dos cargos del mismo partido con responsabilidades cruzadas. Se supone que ayer no les quedó mas remedio que dirigirse de nuevo la palabra, ya que ambos coincidieron en la reunión de la ejecutiva regional extraordinaria convocada para analizar el caso, a la que López asistió en su condición de portavoz del grupo socialista de las Cortes.
Tampoco se hablan el secretario provincial de León, el inefable Tino Rodriguez, y el responsable de la agrupación socialista local, José Antonio Díez, enfrentados públicamente sin recato. Rodríguez, que en tiempo record ha conseguido empeorar la desastrosa gestión de su antecesor, el ex alcalde Paco "Raquetas", lleva días amenazando a Díez con abrirle un expediente disciplinario por sus criticas a la dirección del partido. Sería el mundo al revés, ya que mientras la ejecutiva local fue el único órgano del partido que se manifestó desde el primer momento contra la moción, el secretario provincial sigue manteniendo a estas alturas una sospechosa connivencia con el alcalde y los concejales trásfugas de Ponferrada, a los que no ha exigido en ningún momento que abandonen el ayuntamiento.
Pero las relaciones tormentosas entre correligionarios destapadas a raíz del follón de Ponferrada no son exclusivas del PSOE. Por increíble que parezca, la presidenta provincial del PP, Isabel Carrasco, no ha hablado, ni antes ni durante ni después de la moción, con el alcalde depuesto, Carlos López Riesco. Carrasco y López llevaban mucho tiempo sin dirigirse la palabra y la moción no les ha motivado a hacerlo. Carrasco tampoco se habla con su predecesor en la presidencia de la Diputación y procurador, Javier García Prieto, y a duras penas guarda las formas con el consejero de Fomento, Antonio Silván. Lo dicho: “Adversarios, enemigos y compañeros de partido”.
http://www.elblogdepedrovicente.blogspot.com.es/





Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.146