El nuevo Consejo de Administración de Caja Segovia, reunido en la tarde de este miércoles, confía en recuperar de Bankia y resto de socios de la participada Navicoas Asturias -entre ellos los asturianos Cosmen, accionistas de Alsa y consejeros de Bankia- los cerca de siete millones de euros de una deuda tributaria por la que se tuvo que hipotecar buena parte de sus edificios singulares más emblemáticos, como el Torreón de Lozoya. Para conseguirlo, Caja Segovia ya ha puesto el asunto en manos de sus servicios jurídicos, que tienen la orden de iniciar las acciones necesarias.
Asimismo, los actuales consejeros presididos por Rafael Encinas, que ayer mismo preguntaron a la auditora Deloitte por qué la Caja ha sufrido una pérdida patrimonial tan importante en su participación en Banco Financiero y de Ahorros (matriz de Bankia) y si hay alguna posibilidad de recuperarla, "estudiarán vías encaminadas a intentar recuperar algunas de las cantidades que se han embolsado los antiguos directivos, que por su importe son muy llamativas y quizás excesivas y que el actual Consejo no comparte". Así lo manifestó el nuevo presidente de Caja Segovia, Rafael Encinas, acompañado del director general Fernando Tapias, en la dura rueda de prensa de ayer.
Para intentar recuperar las cantidades millonarias que se han llevado o se llevarán los ex directivos, Encinas confió en "la buena fé" de los mismos, ante la incredulidad de los periodistas. Aún no hay establecida una estrategia para conseguirlo, algo que se abordará en el próximo Consejo, que se celebrará en las próximas dos ó tres semanas.
"A mí me gustaría poder decir que llegamos a 2017"
Acerca del préstamo de 6.864.000 euros por el que se hipotecaron los inmuebles de la Caja, Encinas quiso dar cuenta de todos los detalles. Entre ellos, que la cantidad que la Agencia Tributaria reclamaba era superior a los 160 millones de euros. Caja Segovia conoce en marzo la situación, celebra en marzo un Consejo monográfico y decide anticipar el pago reservándose la posibilidad de reclamárselo a las partes. El préstamo se formalizó en julio y se puso como garantía, además del Torreón de Lozoya, el Palacio de Villafáñez, la Sala Caja Segovia, pero también un inmueble en José Zorrilla y el 50% de una nave en Hontoria, más un depósito de 370.000 euros. El préstamo es a 10 años, con carencia de cinco, a euribor más un punto, lo que supone un pago anual de 162.000 euros hasta 2017. Ante la pregunta de cuánto habrá que pagar a partir de 2017, Tapias respondió: "A mí me gustaría poder decir que llegamos a 2017".
El presidente del nuevo Consejo de Caja Segovia declaró que "la operación se ha puesto en manos de los servicios jurídicos" y ha anunciado que el Consejo ha dado la orden de que se inicien las acciones necesarias. Según Encinas, los informes jurídicos les avalan y aseguran que ese préstamo es recuperable por distintas vías. "Entendemos que no le corresponde a Caja Segovia sino a Bankia. Y que Bankia reclame a terceros", ha declarado.
Ante la pregunta de ¿Por qué Caja Segovia asumió una deuda tributaria que correspondía a una participada, ya propiedad de Bankia, Tapias respondió que la Agencia Tributaria cargó contra Caja Segovia y podía ejecutar embargar bienes por cantidades muy superiores a los siete millones de euros. Es por ello que el Consejo de Caja Segovia decide anticipar la deuda reservándose los derechos a reclamar a todas las partes.
Caja Segovia nota "falta de calor" en el presidente de Bankia, Goirigolzarri
Respecto al futuro de la entidad, Encinas notó "falta de calor" en la reunión que mantuvo recientemente en Segovia con el actual presidente de Bankia, el banquero vasco José Ignacio Goirigolzarri. Caja Segovia ya sabe que Bankia "no va a poder hacer obra social" pero sí confía -de nuevo- en colaborar en proyectos de interés para Segovia y Ávila.
Otro asunto importante es el de la búsqueda de recursos para la maltrecha marca Caja Segovia. En este sentido, Encinas manifestó su intención de "buscar entendimientos y flecos de la integración". Por ejemplo, ver cómo se gestionan los inmuebles que Caja Segovia y Bankia tienen en común, como la sede de Fernández Ladreda o cómo se negocia el alquiler de locales que están ahora ocupados por ellos. Entre los "activos" que se han salvado de la quema de Bankia se encuentran las obras de arte que decoran las oficinas de Caja Segovia en Segovia, Madrid y Valladolid. "Nos debemos entender. Podremos llegar a acuerdos para que atiendan nuestras peticiones", deseó Encinas.
En esta línea de la supervivencia de la -si llega- futura Fundación de Caja Segovia, el nuevo Consejo compuesto por 12 personas -ayer se ausentó una- decidió colaborar con Bankia y estudiar la explotación de inmuebles y otros activos para seguir manteniendo la actividad. Esto incluye la posibilidad de explotar, de alquilar, pero también de vender, activos como el Palacio de Mansilla. Encinas reconoció ofertas de compra sobre algunos locales, aunque matizó que "vender debería ser lo último".
Encinas: "Creía que iba a encontrar otra situación más fácil"
Otra de las tareas inmediatas es reorganizar la plantilla de 16 personas. Encinas comentó que "por torpeza" cinco personas de la Obra Social ya no pueden incorporarse a Bankia, con lo que verán su desarrollo profesional limitado. Ante la posibilidad de que cause baja ya la mitad de esas 16 personas, Tapias añadió que "si no hay ningún ingreso, sobra el cien por cien de la plantilla". ¿Qué pasará con la Obra Social? "La asumiremos hasta el 31 de diciembre, pero no nos vamos a gastar ni un duro más en futuras peticiones", aclaró Encinas.
Ante la pregunta de "Se siente engañado?", Rafael Encinas respondió que "No. Creo que he venido con toda la ilusión a una entidad que considero mi casa. Creía que iba a encontrar otra situación más fácil. Soy optimista y vamos a intentar sacar esto adelante y hacer lo que podamos. Pero no es fácil. Es muy difícil", contestó.






Juanelo | Jueves, 11 de Octubre de 2012 a las 11:36:22 horas
Pero lo dicen en serio???
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