Acaba de terminar el Festival Flamenco de Londres y la segoviana Cristina de Lucas, presente en la ciudad, nos resume lo mejor del evento en dos crónicas. Les presentamos la primera de ellas. ¡Que las disfruten!
![[swf object]](images/blank.gif)
El domingo, 19 de febrero, finalizó la novena edición del Festival Flamenco que durante doce días ha llevado a la inminente capital olímpica una variada selección de artistas, cubriendo esta vez no sólo baile sino también cante pese a haberse desarrollado en el teatro Sadler's Wells que generalmente sólo programa danza. La presentación de la programación se ha justificado, de manera un tanto vaga y forzada, con la celebración del 75º aniversario de la muerte de Lorca.
Por las tablas del Sadler's Wells han pasado Vicente Amigo, Manuela Carrasco, Olga Pericet, Carmen Cortés, Gerardo Núñez, Rafael Amargo, La Schica, José Mercé y la compañía de Antonio Gades. El balance que podemos sacar de la parte dedicada a la danza es desgraciadamente pobre. Pese a los destellos de calidad que efectivamente hemos
contemplado, la imagen ofrecida en Londres refleja un preocupante estancamiento en el
género, sin figuras de primera magnitud que lo hagan avanzar con paso firme hacia el futuro.
El éxito de la compañía de Antonio Gades confirma lo mucho que se echa de menos un talento como el suyo. Confiamos que la parte dedicada a la música, de la que no podemos dejar constancia en estas dos crónicas, haya ofrecido un panorama más alentador.
Olga Pericet es una joven bailaora que sabe dar sentido e intensidad a cada paso y cada gesto que realiza, atrayendo la atención del espectador hacia su persona. Sus pies no tienen la fuerza de los de Sara Baras ni sus brazos la expresividad de María Pagés pero resulta estimable el partido que saca de ambos. Su forma de bailar resulta sobria, y quizá sea esa su mayor cualidad como bailaora. La coreografía carece, sin embargo, del empaque que resulta necesario para presentar un espectáculo plenamente coherente. La falta de unidad impide una plena satisfacción de la función, pese a momentos meritorios, ubicados especialmente al inicio de la actuación. Celebramos estos aciertos que esperamos abran el camino a futuros trabajos más redondos de esta bailaora.
Conclusión semejante puede afirmarse de Rafaela Carrasco. Se trata de una bailaora
apreciable, agradable en el uso de los brazos y solvente en el taconeo pero que en la gala
flamenca de este Festival no dio muestras de especial bravura o presencia escénica. Tampoco puede resaltarse nada especial en su coreografía, que cumple su función con dignidad pero sin causar especial admiración. Carmen Cortés, que completaba el cartel de la gala, tampoco hizo una aportación memorable en su fugaz aparición. Con su baile al más puro estilo tradicional, espontáneo y enérgico, puso fin a una velada simplemente correcta.





Eva | Jueves, 23 de Febrero de 2012 a las 15:20:38 horas
Como siempre Cristina genial, queridos periodistas de Zoquejo, gracias por tenerla entre vuestros colaboradores, cosas como esta, os hacen diferentes y os da un plus mejor. Enhorabuena!!!
Accede para votar (0) (0) Accede para responder