Más de 200 pacientes mejoran su bienestar gracias al programa de musicoterapia impulsado por Fundación Caja Rural de Segovia y Fundación Diversión Solidaria
SegoviaDirecto.com Lunes, 20 de Julio de 2026El proyecto, desarrollado en el Hospital General de Segovia, consolida la musicoterapia como una herramienta eficaz para humanizar la atención sanitaria y mejorar la calidad de vida de pacientes oncológicos, de UCI y de Salud Mental.
Más de 200 pacientes del Hospital General de Segovia se han beneficiado del programa de musicoterapia promovido por Fundación Caja Rural de Segovia y Fundación Diversión Solidaria, una iniciativa que ha consolidado la música como herramienta complementaria para mejorar el bienestar emocional, humanizar la atención sanitaria y acompañar a personas que atraviesan procesos especialmente complejos.
Desde su puesta en marcha en junio de 2024, el proyecto ha desarrollado un total de 64 sesiones en el Hospital de Día Oncológico, la Unidad de Cuidados Intensivos para adultos y diferentes recursos del área de Salud Mental.
La intervención ha permitido trabajar aspectos como la ansiedad, la expresión emocional, la autoestima, la comunicación, la socialización y el sentimiento de pertenencia. También ha contribuido a reducir sensaciones de soledad, apatía o desesperanza y a crear espacios de conexión humana dentro del entorno hospitalario.
Para Ángel Luis Llorente, presidente de Fundación Caja Rural de Segovia, “humanizar la asistencia sanitaria significa atender a la persona en todas sus dimensiones, no solo desde el punto de vista clínico. La música tiene la capacidad de acompañar, aliviar y generar emociones positivas en momentos de especial vulnerabilidad. Los resultados de este programa nos animan a seguir apoyando iniciativas que mejoran de forma real la calidad de vida de las personas”.
Una iniciativa que comenzó en el área de Oncología
El programa inició su actividad en junio de 2024 en el Hospital de Día Oncológico del Hospital General de Segovia. Durante esta primera fase se realizaron diez sesiones de musicoterapia en las que participaron 116 pacientes.
La acogida fue extraordinaria. Todas las personas que evaluaron la actividad le otorgaron la máxima puntuación y destacaron su capacidad para aportar serenidad, alegría y acompañamiento durante el tratamiento.
Entre los testimonios recogidos figuran expresiones como “Gracias por darnos alegría y paz en momentos difíciles” o “Esta iniciativa busca nuestro bienestar en un proceso muy duro”.
Musicoterapia en la Unidad de Cuidados Intensivos
Entre octubre y diciembre de 2024, el proyecto se trasladó a la Unidad de Cuidados Intensivos para adultos, donde se celebraron otras diez sesiones dirigidas a pacientes ingresados.
Un total de 38 personas se beneficiaron directamente de esta intervención, desarrollada en uno de los espacios hospitalarios con mayor carga emocional tanto para los pacientes como para sus familias y los profesionales sanitarios.
La llegada de la musicoterapia a la UCI permitió incorporar un elemento de calma, cercanía y conexión emocional en un contexto marcado habitualmente por la incertidumbre, la preocupación y el aislamiento.
Un año y medio de trabajo continuado en Salud Mental
La intervención desarrollada en el ámbito de la Salud Mental ha adquirido una dimensión especialmente relevante. Entre enero de 2025 y junio de 2026 se realizaron 44 sesiones grupales en el Centro de Rehabilitación Psicosocial Antonio Machado y en el Hospital de Día de Salud Mental de Segovia.
En ellas participaron 58 personas con trastorno mental grave, que trabajaron mediante técnicas como la improvisación instrumental, la composición de canciones, la interpretación musical, el movimiento corporal y la escucha activa.
Las sesiones fueron dirigidas por una musicoterapeuta especializada y se diseñaron en coordinación con los equipos clínicos para adaptarse a las necesidades de cada grupo e integrarse en el proceso asistencial de los participantes.
Durante las intervenciones se emplearon instrumentos como xilófonos, pequeña percusión, oboe y ukelele. La música se utilizó como vehículo para favorecer la expresión de emociones, mejorar la autoestima, reforzar la comunicación y facilitar la relación con otras personas.
La evaluación del programa refleja una evolución positiva en el estado emocional, una mayor participación en las sesiones y una reducción de sentimientos relacionados con la soledad, la apatía o la desesperanza.
Los propios participantes resumieron su experiencia con expresiones como “Me siento aliviado”, “Me siento acompañada”, “Gracias por alegrarnos el corazón” o “La música me trae una paz diferente”.
El ocio y la creatividad como herramientas terapéuticas
Fundación Diversión Solidaria desarrolla programas de ocio terapéutico dirigidos a personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, con el objetivo de favorecer emociones positivas y mejorar su calidad de vida.
Almudena Menchén, directora de Fundación Diversión Solidaria, explica que “el ocio puede convertirse en una intervención terapéutica cuando se utiliza de forma creativa para despertar emociones como la esperanza, la ilusión, la autoestima, la motivación o la alegría”.
“A través de experiencias diseñadas específicamente para cada colectivo, contribuimos a que las personas participantes construyan recuerdos emocionales positivos que permanecen en el tiempo y les ayudan a afrontar situaciones especialmente difíciles”, añade.
Los resultados obtenidos durante estos dos años ponen de manifiesto el valor de la musicoterapia como complemento de los tratamientos clínicos y como instrumento para mejorar la experiencia hospitalaria.
La coordinación permanente entre la profesional responsable de las sesiones y los equipos sanitarios ha permitido adaptar las intervenciones a las necesidades de cada colectivo, reforzar el trabajo interdisciplinar y situar a la persona en el centro de la atención.
Tras los resultados obtenidos durante el primer año, Fundación Caja Rural de Segovia y Fundación Diversión Solidaria renovaron en abril de 2025 su convenio de colaboración para ampliar el proyecto y reforzar especialmente su presencia en el área de Salud Mental.
“Detrás de las cifras hay más de 200 personas que han encontrado en la música un momento de alivio, expresión o compañía. Este es precisamente el tipo de proyectos que queremos impulsar desde la Fundación: iniciativas cercanas, útiles y capaces de generar un impacto directo en el bienestar de las personas”, concluye Ángel Luis Llorente.
Con este programa, ambas entidades reafirman su compromiso con una atención sanitaria más humana, en la que el cuidado emocional forme parte del proceso de recuperación y la música, la creatividad y las emociones positivas se incorporen como recursos terapéuticos al servicio de los pacientes.