La Junta refuerza el control del furtivismo durante la temporada de caza del corzo en Segovia

Los agentes medioambientales intensifican la vigilancia desde marzo para garantizar el cumplimiento de la normativa y la conservación de los recursos naturales.

Los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León en Segovia han intensificado desde el pasado mes de marzo las labores de vigilancia y control contra la caza furtiva, coincidiendo con el inicio de la época hábil de la modalidad de rececho de corzo macho.

 

La temporada de caza del corzo macho, que se extiende desde el 1 de abril hasta el primer domingo de agosto y desde el 1 de septiembre hasta el segundo domingo de octubre, constituye una de las modalidades cinegéticas que mayor número de cazadores atrae a los cotos de la provincia. Asimismo, se trata de un periodo en el que se incrementa el riesgo de prácticas furtivas.

 

Con carácter previo al inicio de la temporada, los agentes reforzaron los dispositivos de control con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la normativa cinegética y contribuir a la conservación de los recursos naturales.

 

Entre las infracciones más frecuentes detectadas destacan el uso de medios prohibidos, especialmente dispositivos de visión térmica que facilitan la localización de las piezas; la caza en terrenos cinegéticos sin autorización del titular; el incumplimiento de la obligación de activación y correcta utilización del sistema de precintado de piezas de caza mayor; así como conductas que comprometen la seguridad, como la realización de disparos desde zonas de seguridad o desde vehículos.

 

Actuaciones recientes

Como resultado de estos dispositivos de control, los agentes medioambientales detectaron recientemente a dos cazadores en un coto cercano al municipio de Riaza que se encontraban cazando desde el interior de un vehículo, portando el arma cargada en su interior y disponiendo además de dos visores térmicos.

 

Ante estos hechos, los agentes procedieron a formular la correspondiente denuncia y al decomiso de los visores y del arma empleada.

 

De acuerdo con la Ley 4/2021, de Caza y Gestión Sostenible de los Recursos Cinegéticos de Castilla y León, estas conductas están tipificadas como infracciones graves, sancionables con multas comprendidas entre 2.000,01 y 10.000 euros, pudiendo conllevar además la retirada de la licencia de caza y la inhabilitación para su obtención por un periodo de entre uno y tres años.

 

Asimismo, en otra actuación llevada a cabo a comienzos del mes de mayo, y tras el aviso de un particular, los agentes sorprendieron a una persona que se encontraba cazando en un coto sin la preceptiva autorización de su titular.

 

Colaboración ciudadana

Desde el Servicio Territorial de Medio Ambiente se recuerda la importancia de la colaboración ciudadana para la detección y erradicación de estas prácticas ilícitas, e insta a comunicar cualquier indicio de furtivismo a los agentes medioambientales de la zona.

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